lunes, 17 de marzo de 2014

Antirenacimiento


Texto: Héctor Rodríguez de la O.
Fotógrafo: Julio Langarica



Son muchas las historias
pero los marcos se multiplican:
Atila pasó seguramente por encima de todo esto
alguna vez (eran muchas la dunas para que no fueran obra de algún Atila),
dejando sólo ayes y rechinar de dientes:
El evangelio según San Mateo hablaba de pagar
impuestos y cosas así,
de mercados de antigüedades,
y entre todo eso
nosotros juntábamos momentos que 
soñábamos gracias al bromuro de plata radiografiado:
había algo (¿Algo?) debajo, pero la verdad
es que éramos muchos
y reinábamos todos al mismo tiempo…
de alguna manera…



Hay algo gracioso en la forma en cómo poblamos el mundo.
Se las ingeniaron en el siglo XV -Brunelleschi- y todos a los que ahora llamamos renacentistas 
(do you ever think about the future, Renaissance eyes?).
Doblegaron la Superficie, la empujaron y la hicieron huir 
y a partir de ahí el metal del que estaba hecha la vida
nos golpea a cada momento en la frente cuando menos lo esperamos,
y esperamos creemos vivimos amamos entendemos
que hay que perseguir hasta la muerte 
lo que sea,
aquello
en el fondo.




No nos hemos convertido en la respuesta que le quieras dar a ¿En qué nos hemos convertido?
No
No somos eso
Ni estotro
Ni que la fregada.
Todo esto está conmadre!
Going down Going down Going down slow…
El Norte
Entonces
El Sol
Decías
Y algo pasaba por el cielo 
Algo pequeño
que se confundía por momentos con todo el ruido,
como aquellas cosas que cuando las descubrías
entre todo esto que te atiborraba los ojos,
no podías más que sonreír,
como si hubieras descubierto una verdad
pequeña
y tuya.




– …y este es el secreto– uno de los tres tipos lo interrumpió, y luego añadió: ESA es la verdad.
A nosotros de este lado nos pareció que no podíamos arrojar los ojos de nadie sobre ella,
que les haría un gran daño (después de todo por algo se llama capasensible),
así que nos colocamos de cierto modo en que la exposición no fuera demasiado agresiva
en el que el trucaje no fuera tan recargado de encajes y espirales y que todo pareciera superficie
la emulsión de Realidad sería muchísima, lo sabíamos, pero esto que nosotros sabíamos,
sobre todo al punto que lo sabíamos Ustedes nunca podrían siquiera imaginarlo:
Esto no es una Caverna, y sobre todo no es ningún mito.
Y no es ningún negativo
ni lo contrario.




En un principio fue la vista,
luego el tacto se quiso meter a fuerza,
ciego.
Manco.




Hay otra forma de llamar al marco:
Umbral.
Hay otra forma de cercarlo todo
aparte de las paredes el techo 
una que otra ventana
un sillón 
un espacio para la lavadora
y un lugar donde arrojar desechos:
Y aunque todo está compuesto de la misma materia
a nosotros nos parece que los tonos grises,
el blanco sobre el negro –resumiendo–
Resume, precisamente, el concepto de Umbral.
Aunque la fotografía sea, después de todo, como un escaloncito 
en el que uno se sube para 
ver.




Aquí está todo.
Esto es un resumen.
Y aunque estemos en contra de la Enciclopedia
y nuestra fascinación morbosa por ella nos dicte 
cada nueva fotografía
debemos decir de una vez por todas que aquí está todo
y que todo es yermo y que todo parte desde aquí.

Texto